Viaje con Dani Güell

 

image6

Siempre he sido reacio a utilizar materiales caros, pero siempre he encontrado equipos con un precio acorde a mis necesidades para cada ocasión, modalidad o escenario y cuando me plantee ir a Sal a pescar, me dijeron que se pescaban buenos peces a jigging pero que no era un destino de peces XXL

Así que armado de mis Penn Spinfisher desde el tamaño 3500 hasta el 7500, pasando por el 5500, algun Conflict en tamaño 2000 y 2500 y cañas de acciones desde 3-10gr como la Ultraspinn, hasta los 80-200gr de la Azimut, pasando por la Slick 240 o las Shooter 160, 180 y 190 todas de Kalikunnan, me planteaba mas un viaje de probar material y divertirme con los equipos mas ligeros y dejar a un lado para por si las moscas les daba por picar a peces mas gordos, los equipos mas pesados. Los equipos escogidos para este viaje van desde los irrisorios 160€ hasta los 300€ como máximo (caña y carrete) sin contar con trenzados, fluorocarbonos, señuelos, ni accesorios. Cuando digo irrisorios es porque lo son por un equipo para ir al trópico a pescar.

image2
Los primeros 7 días, en Julio, me habían dejado un sabor agridulce por la perdida de algunos buenos peces, que no había podido frenar antes de llegar a las afiladas rocas del fondo. Así que esta vez, a finales de septiembre, repetíamos aventura preparados con mismos equipos pero armados con lineas y conexiones mas potentes, dispuestos a intentar sacar alguno de aquellos monstruos que nos habían torturado meses antes.

Primer día.- Salimos y como si de un vaso de agua fría en pleno invierno se tratara, nos caían desde lo mas alto, 7 horas non stop de jigging, para solo 14 peces de entre 1-3kg y para colmo, como cada día, todos los días que habíamos salido en Sal, acudía a su cita un pez que nos desarmaba durante un par de horas a todos, esta vez liándose con unos cabos de fondo (de unas boyas que señalizan la zona buena de pesca a los locales) y rompiéndolo todo.
Mi pareja, que en esta ocasión me acompañaba cogió el mareo mas bestia de su vida y por primera vez en casi 3 años de innumerables salidas de pesca, me pedía volver a puerto…..así que hasta el siguiente día con caras tristes, nos íbamos hacia el hotel y aunque andaba preocupado por el estado de mi pareja, mi cabeza no dejaba de maquinar como haríamos al día siguiente para no volver a fallar una vez mas con el monstruo que nos llevaba visitando durante los ocho días de pesca que llevábamos acumulados en Sal.

image4

Segundo día.- En el aeropuerto de Barajas tuve la suerte de conocer a Juan Antonio, un freaky como yo, que en cuanto vio mi tubo Bazoka echado en el suelo, mientras esperaba en la cola del mostrador de facturación, no dudó un instante en acercarse y empezar a hablar y preguntarme que, como y cuando iba a ser la pesca en Sal. Total que con esas ganas, yo no podía dejar a ese hombre en tierra y un día por lo menos me lo tenía que llevar conmigo, así que aprovechando que mi inseparable pareja estaba hecha polvo, del soberano mareo que había pillado la jornada anterior, prefirió quedarse en la piscina del hotel, mientras yo y Jose Antonio nos marchábamos incrédulos, al que iba a ser el día de pesca de nuestras vidas.

Como cada día, salimos en un “kayuko” de unos 6m con un pequeñísimo motor de 15cv de la marca Nissan….jamás había oído hablar de que esa marca hiciera motores fuera borda y lo cierto es que el motor se comportó en todas las salidas como un campeón.
Empezamos la jornada en la misma zona de todos los días pero en un punto nuevo donde las picadas no tardan en llegar, empezamos con Blue Runners de tamaños grandotes comparados con los de días anteriores, 3-4kg. Estoy disfrutando como un enano con la Kalikunnan Ultraspinn 220 con un Penn Conflict 2500 y trenzado Hardcore 8x 20lb de Duel sacando esas pequeñas locomotoras cuando de repente el skipper da un salto desde su puesto en popa, con el que casi me arroya, dándole gritos a su ayudante de popa y cuando se nos pasa el susto y nos da por mirar al agua….otro susto al ver un banco de llampugas enormes corriendo como locas bajo el kayuko esperando comida, por eso había gritado el skipper de esa manera. Allí la pesca es su sustento, dependen de ello para vivir. Suelto la Ultraspinn, agarro la Azimut 80-200 de jigging, a la que llevaba un Tamentai de 100gr y le dejo caer a 3m de nosotros, cuando en menos de dos segundos ZASSS! ya está chillando como un loco el Penn SpinFisher 7500 que llevo montado con trenzado de 80lb. Juanan sigue imnotizado viéndolas nadar sin hacer nada mas que aguantar la caña fuera del agua, cuando le digo….lanza el jig, lanza el jig!!!! Inmediatamente deja caer el jig y sin tiempo ni a cerrar el pick up, un auténtico monstruo de llampuga se lo lleva a toda velocidad.

image3
Consigo subir mi pez en apenas 40 segundos, una maravillosa hembra de llampuga de unos 10-12kg pero el de Juanan es terriblemente grande y mas combativo….cada vez que se acerca al kayuko, vuelve a salir de estampida llevándose metros y metros de trenzado, él está pescando con el SpinFisher 5500, algo mas pequeño que el mío y con 50lb de trenzado con una caña de fibra de vidrio maciza recubierta con una capa fina de carbono, la Kalikunnan Shooter, así que aunque le tira con todas sus fuerzas, no podemos apretar mas el freno…..hay que aguantar hasta pasados al menos 20 minutos, momento en el que un macho terrible de llampuga se deja acercar al kayuko para por fin subir a bordo, hacernos un book completo de fotos con él y seguir pescando, ya que el día promete y no podemos perder ni un minuto.

image6
Dejamos caer de nuevo losjigs y no han pasado ni dos minutos que tanto yo como Juanan volvemos a estar falcados, con los carretes chillando!!! Otra vez??? nos preguntamos, pues si y esta vez dos sendos medregales subieron a superficie dejándonos embobados durante unos segundos para inmediatamente después empezar a gritar como locos de entusiasmo….que pasada Daniiiii que pasada me decía Juanan!!! No sabes lo que has hecho trayéndome a pescar aquí!!!!

image1

Lo que no sabía él es que lo mejor estaba por llegar….y no se iba a hacer esperar ni 10 minutos tras los medregales. Pero no penséis que en esos 10 minutos estábamos moviendo los jigs y nada mas….no no no, para nada, cada bajada era para subir un Blue Runner de 3-4kg, alguna negrita de 7-8-10kg, yellow fin de 4-5kg, etc, etc.

En mi vida había disfrutado tanto pescando con equipos tan ligeros y tampoco me habría imaginado que llegarían a aguantar tantos kg de tensión.
Diez minutos solo hicieron falta para que el dios de los mares nos enviara a unos de sus súbditos mas poderosos, seguro que a uno de esos demonios que cada día, sin excepción, venía a visitarnos para ponernos firmes a todos y después romper contra el fondo pero, hoy no……hoy estoy con la Shooter 190 30-210gr de ¡¡¡30 euracos!!!! moviendo al temible aile Metal de color verde/amarillo cuando algo lo para en seco a unos 5m del fondo….se corta el aire con un cuchillo, mi respiración se detiene, el corazón se me quiere salir del pecho, este frenazo no lo he sentido en mi vida….sino es una roca, es un submarino…..dos segundos después empieza a correr hacia el fondo de una manera, con una determinación y potencia que yo solo había sentido una vez, con un atún de alrededor de 200kg en Canarias (que consiguió romperme un hollow de 120lb). Después de refregarse contra el fondo tanto como quiso, empiezo a notar que cede, cruzo los dedos de los pies y me muerdo la lengua para que el bajo no esté muy destrozado para poder seguir tirando del morlaco, esta vez no te escapas, pensaba.
Después de los dos primeros minutos de combate, se empieza a dejar subir poco a poco con alguna carrera corta pero contundente que me hace pensar en lo peor….hasta que vemos aparecer de las profundidades un coloso marrón brillante que nos hace gritar, merooo!!! merooo!!!! que meracoooo!!! Pero a medida que se va acercando a la superficie ponemos cara de bobos y digo yo….CUBERA????? Y es cuando soltamos ese estrés que conteníamos durante el combate, nos volvemos locos y empezamos a gritar embriagados de alegría al ver ese monstruoso pez. Sus cabezazos a bordo, el tamaño de sus colmillos y sus espinas dorsales nos hacen tragar saliva y nos producen una mezcla de pánico/risatonta que no nos deja reaccionar, no le podíamos quitar la vista de encima.

image5

He tenido pecesmas grandes delante de mi, que carajo, mucho mas grandes y jamás me habían transmitido esa sensación de respeto, miedo y alegría a la vez. Quizá este pez es el pez con el que todo niño aficionado a la pesca sueña pescar algun día de su vida y yo en ese momento era ese niño, emocionado, gritando como si algo muy grande me acabase de suceder…..

…..y lo que me ha sucedido después, es que me he enganchado aún mas, al jigging, a salir fuera de españa a pescar y a tomarme cada vez menos descansos durante mis jornadas de pesca, porque nunca sabes en que momento exacto va a pasar el pez de tu vida bajo el barco, así que, por si acaso, mi jig estará ahí, esperándole…

image7
Así que, no dejéis nunca de soñar con ese terrible pez, ni perdáis la esperanza y mucho menos dejéis de luchar por ir a encontrarle, donde sea y como sea…porque cuando lo consigues las sensaciones que recorren tu cuerpo no se pueden describir. Solo puede entenderme el que ha conseguido peces en sus máximos pesos. Da igual que sea una Cubera de 54kg que una Dorada de 8kg, que un Jurel de 2kg…la sensación de haber logrado algo grande se transmite exactamente igual. Y no os obcequéis en tener equipos caros, que no os hagan creer que pescareis mas, ni a los peces mas grandes por llevar equipos de miles de euros…..el equipo es vuestro brazo, vuestras manos y vuestra experiencia….bueno va, y para que negarlo….un buen hilo y una buena conexión en todo momento es importantísimo, cien veces mas que la caña y el carrete en si.
Os deseo a todos, que al menos una vez en vuestra vida, tengáis la oportunidad de pescar un pez así.

Un saludo ,  Dani Güell

Esta entrada fue publicada en Blog, Embarcación, Viajes de Pesca y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *